PSICOLOGÍA IBEROAMERICANA

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REVISTA VOL 17 No 1 ENERO - JUNIO 2009

Autores

Varios

Ficha técnica

Materia: Psicología

ISBN: 1405-0943

Tamaño: 28*22

Páginas: 73

Año: Enero 2009

P.V.P.: 100.00 pesos

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Sinopsis

Editorial;

Es un gusto para todos los que trabajamos en la edición de esta revista hacer la presentación de este número, pues con él damos comienzo a una nueva faceta de Psicología Iberoamericana; y celebramos dicho acontecimiento con una nueva imagen.

En el interés por mantenernos a la vanguardia, nuestros lectores la podrán encontrar a partir de este número en versión electrónica a través de la página web de la Universidad Iberoamericana dentro de su sección Publicaciones.

Es sabido que el manejo de la información a través de la red tiene alcances inimaginables, por lo que estamos seguros que el camino que hoy emprendemos nos permitirá ampliar las posibilidades de intercambio lo mismo con los lectores, como con los académicos que se interesen ya sea por escribir en la revista, suscribirse, recomendarla, o bien, sólo adquirir algún volumen en particular; incluso, entre todo lo que implica la difusión y divulgación del conocimiento en su máxima expresión.

A mayor alcance de la información, las potencialidades del conocimiento también serán mayores; su enriquecimiento e impacto se proyectarán hacia rumbos de carácter multidisciplinario, lo que permitirá abordar desde diferentes posturas teóricas, modelos de aproximación, experiencias, estudios y muestras de análisis, los distintos fenómenos de bienestar psicológico y social que preocupa a quienes nos dedicamos a esta área de la salud mental y el fortalecimiento de las relaciones humanas y con ello, los recursos para generar herramientas de intervención también se verán beneficiadas.

La revista Psicología Iberoamericana se ha convertido a través del tiempo en un medio ideal para difundir aquellas aportaciones que emerjan desde el ámbito psicológico tanto cualitativa como cuantitativamente, de la docencia, la práctica profesional y/o la investigación.

En el primer artículo, Athié y Gallegos hacen un esfuerzo por entender la resiliencia familiar, a partir de la observación sobre cómo es que el funcionamiento familiar facilita u obstaculiza su desarrollo en unidad, tomando en cuenta la influencia que en dicha relación tienen los factores de riesgo, entre los que destaca el nivel socio-económico extremo (la pobreza). En su análisis, las autoras refieren una diferencia significativa entre la variable pobreza como un factor de riesgo para enfrentar las situaciones de adversidad con respecto a los grupos en los factores de resiliencia: orientación al futuro, adquisición activa de habilidades y conducta resiüente y los factores de funcionamiento familiar, es decir, relación de pareja, comunicación, falta de reglas y apoyo, tiempo compartido y autoridad y poder.

Más adelante, en el segundo artículo, Valdés, Cisneros, Vales y Martínez describen el nivel de creencias erróneas que tienen los padres de niños autistas en relación al tratamiento, la etiología y las características de esta enfermedad. Se ha visto que dichas creencias constituyen un factor importante para la escasa participación de los padres en el tratamiento del hijo que presenta este padecimiento. El objetivo del estudio consistió en identificar aquellas ideas que se tienen con respecto a la enfermedad, de manera que sea posible introducir el concepto de los padres como co-terapeutas y garantizar así el éxito de los programas terapéuticos.

En esta misma línea de interés (los niños), Mendoza presenta en el tercer artículo la descripción y explicación de un taller para la prevención y detección del abuso sexual infantil en niños pertenecientes a 25 escuelas públicas del Distrito Federal. Con una visión proactiva, la autora diseñó un programa dividido en cinco componentes: Derechos de las niñas, niños y adolescentes; maltrato; relajación; abuso sexual y comunicación asertiva. Se dice que el programa es proactivo pues se dirige a identificar comportamientos abusivos desde un lado preventivo de la salud, al tiempo que permite tanto dar una educación sexual mostrando los aspectos positivos de la misma, como trabajar conjuntamente con los padres de hijos abusados sexualmente desde la parte de la intervención.

En los dos siguientes artículos, se aborda el tema de la relación de pareja, y se afirma que de su fortaleza como sistema y dinámica interna pueden generarse ambientes que favorezcan el crecimiento y desarrollo de sus miembros, o bien, ambientes perjudiciales para los mismos. En ese sentido. Torres y Ojeda, en su estudio acerca de las dimensiones que una muestra de individuos con pareja activa, en relación tipificada como de casados, unión libre o noviazgo hacen con respecto al constructo compromiso, enfatizan que tanto el tipo de relación (algunas variables socio-demográficas como la edad al establecer un compromiso) y el tiempo de permanencia con respecto a la dimensión (primacía de la relación-moral; presión social-inversiones o disponibilidad de pareja-monitoreo de alternativas) influye en la fuerza con la que una persona se mantenga comprometida en su relación actual o piense en la posibilidad de terminarla, e incluso que busque otras alternativas de pareja.

Por su parte, García y Reyes Lagunes, presentan cómo ha cambiado la percepción de vivir en matrimonio e incluso divorciarse. Estas actitudes van desde concebir a ambos como algo tradicional, como si se debiera asumir que actualmente hay que mantener un matrimonio bajo lineamientos socialmente tradicionales, lo cual no garantiza que la relación no pueda terminar. Aunque el divorcio es visto como un factor de riesgo, también se convierte en una alternativa presente en toda relación, lo mismo que la posibilidad de construir un matrimonio "liberal". Comparando dichas actitudes en distintos grupos de diferentes puntos de la República mexicana, los resultados señalan que aquellos que residen en el Distrito Federal y quienes viven en unión libre tienen actitudes menos tradicionales hacia el matrimonio y el divorcio.

Aunque existen diversos estudios que señalan que la actitud hacia el matrimonio y el divorcio ha cambiado, también hay investigaciones que refieren que la presión social, las inversiones (de tiempo, esfuerzo y materia) enfocadas en la relación sentimental a veces definen la permanencia en la misma, o bien, en el estado mental de sus miembros. En este sentido, Vieyra, Gurrola, Balcázar, Bonilla y Virseda, nos presentan un estudio realizado con mujeres víctimas de violencia conyugal que aún permanecen con sus parejas y que acuden a la Procuraduría General de Justicia del Estado de México en busca de apoyo. Los resultados de esta investigación indican que las mujeres muestran cierto grado de afectación; en primer lugar a nivel de somatización, seguido de sensibilidad interpersonal y actitudes psicóticas, para finalizar con depresión. Estos hallazgos confirman que los efectos de una vida en violencia van más allá de los daños físicos, ya que impactan directamente en la salud mental de las mujeres que la padecen.

Finalmente, Castillo nos ofrece en el último capítulo el resultado de una investigación realizada a partir de los altos índices del consumo de alcohol en estudiantes preparatorianos de tres generaciones; nos presenta un estudio a partir de la adaptación en población mexicana del Drinking Refusal Self-Efficacy Ques-tionanire (DRSEQ), cuyas propiedades psicométricas resultaron aceptables y confirmatorias con respecto a la versión original. El cuestionario de Autoeficacia al Rechazo del Alcohol (ARB/en español) es una herramienta que permite a las instituciones educativas hacer monitoreo del nivel de consumo de alcohol y autoeficacia de sus alumnos o futuros estudiantes, para determinar cuál es el factor que más influye en los jóvenes para adoptar una conducta de consumo de alcohol: la presión social, el alivio emocional o la oportunidad en forma voluntaria de poder rechazar el consumo del alcohol.PSICOLOGÍA IBEROAMERICANA
Angélica Ojeda García
Universidad Iberoamericana, Cd. de México

Es un gusto para todos los que trabajamos en la edición de esta revista hacer la presentación de este número, pues con él damos comienzo a una nueva faceta de Psicología Iberoamericana; y celebramos dicho acontecimiento con una nueva imagen.

En el interés por mantenernos a la vanguardia, nuestros lectores la podrán encontrar a partir de este número en versión electrónica a través de la página web de la Universidad Iberoamericana dentro de su sección Publicaciones.

Es sabido que el manejo de la información a través de la red tiene alcances inimaginables, por lo que estamos seguros que el camino que hoy emprendemos nos permitirá ampliar las posibilidades de intercambio lo mismo con los lectores, como con los académicos que se interesen ya sea por escribir en la revista, suscribirse, recomendarla, o bien, sólo adquirir algún volumen en particular; incluso, entre todo lo que implica la difusión y divulgación del conocimiento en su máxima expresión.

A mayor alcance de la información, las potencialidades del conocimiento también serán mayores; su enriquecimiento e impacto se proyectarán hacia rumbos de carácter multidisciplinario, lo que permitirá abordar desde diferentes posturas teóricas, modelos de aproximación, experiencias, estudios y muestras de análisis, los distintos fenómenos de bienestar psicológico y social que preocupa a quienes nos dedicamos a esta área de la salud mental y el fortalecimiento de las relaciones humanas y con ello, los recursos para generar herramientas de intervención también se verán beneficiadas.

La revista Psicología Iberoamericana se ha convertido a través del tiempo en un medio ideal para difundir aquellas aportaciones que emerjan desde el ámbito psicológico tanto cualitativa como cuantitativamente, de la docencia, la práctica profesional y/o la investigación.

En el primer artículo, Athié y Gallegos hacen un esfuerzo por entender la resiliencia familiar, a partir de la observación sobre cómo es que el funcionamiento familiar facilita u obstaculiza su desarrollo en unidad, tomando en cuenta la influencia que en dicha relación tienen los factores de riesgo, entre los que destaca el nivel socio-económico extremo (la pobreza). En su análisis, las autoras refieren una diferencia significativa entre la variable pobreza como un factor de riesgo para enfrentar las situaciones de adversidad con respecto a los grupos en los factores de resiliencia: orientación al futuro, adquisición activa de habilidades y conducta resiüente y los factores de funcionamiento familiar, es decir, relación de pareja, comunicación, falta de reglas y apoyo, tiempo compartido y autoridad y poder.

Más adelante, en el segundo artículo, Valdés, Cisneros, Vales y Martínez describen el nivel de creencias erróneas que tienen los padres de niños autistas en relación al tratamiento, la etiología y las características de esta enfermedad. Se ha visto que dichas creencias constituyen un factor importante para la escasa participación de los padres en el tratamiento del hijo que presenta este padecimiento. El objetivo del estudio consistió en identificar aquellas ideas que se tienen con respecto a la enfermedad, de manera que sea posible introducir el concepto de los padres como co-terapeutas y garantizar así el éxito de los programas terapéuticos.

En esta misma línea de interés (los niños), Mendoza presenta en el tercer artículo la descripción y explicación de un taller para la prevención y detección del abuso sexual infantil en niños pertenecientes a 25 escuelas públicas del Distrito Federal. Con una visión proactiva, la autora diseñó un programa dividido en cinco componentes: Derechos de las niñas, niños y adolescentes; maltrato; relajación; abuso sexual y comunicación asertiva. Se dice que el programa es proactivo pues se dirige a identificar comportamientos abusivos desde un lado preventivo de la salud, al tiempo que permite tanto dar una educación sexual mostrando los aspectos positivos de la misma, como trabajar conjuntamente con los padres de hijos abusados sexualmente desde la parte de la intervención.

En los dos siguientes artículos, se aborda el tema de la relación de pareja, y se afirma que de su fortaleza como sistema y dinámica interna pueden generarse ambientes que favorezcan el crecimiento y desarrollo de sus miembros, o bien, ambientes perjudiciales para los mismos. En ese sentido. Torres y Ojeda, en su estudio acerca de las dimensiones que una muestra de individuos con pareja activa, en relación tipificada como de casados, unión libre o noviazgo hacen con respecto al constructo compromiso, enfatizan que tanto el tipo de relación (algunas variables socio-demográficas como la edad al establecer un compromiso) y el tiempo de permanencia con respecto a la dimensión (primacía de la relación-moral; presión social-inversiones o disponibilidad de pareja-monitoreo de alternativas) influye en la fuerza con la que una persona se mantenga comprometida en su relación actual o piense en la posibilidad de terminarla, e incluso que busque otras alternativas de pareja.

Por su parte, García y Reyes Lagunes, presentan cómo ha cambiado la percepción de vivir en matrimonio e incluso divorciarse. Estas actitudes van desde concebir a ambos como algo tradicional, como si se debiera asumir que actualmente hay que mantener un matrimonio bajo lineamientos socialmente tradicionales, lo cual no garantiza que la relación no pueda terminar. Aunque el divorcio es visto como un factor de riesgo, también se convierte en una alternativa presente en toda relación, lo mismo que la posibilidad de construir un matrimonio "liberal". Comparando dichas actitudes en distintos grupos de diferentes puntos de la República mexicana, los resultados señalan que aquellos que residen en el Distrito Federal y quienes viven en unión libre tienen actitudes menos tradicionales hacia el matrimonio y el divorcio.

Aunque existen diversos estudios que señalan que la actitud hacia el matrimonio y el divorcio ha cambiado, también hay investigaciones que refieren que la presión social, las inversiones (de tiempo, esfuerzo y materia) enfocadas en la relación sentimental a veces definen la permanencia en la misma, o bien, en el estado mental de sus miembros. En este sentido, Vieyra, Gurrola, Balcázar, Bonilla y Virseda, nos presentan un estudio realizado con mujeres víctimas de violencia conyugal que aún permanecen con sus parejas y que acuden a la Procuraduría General de Justicia del Estado de México en busca de apoyo. Los resultados de esta investigación indican que las mujeres muestran cierto grado de afectación; en primer lugar a nivel de somatización, seguido de sensibilidad interpersonal y actitudes psicóticas, para finalizar con depresión. Estos hallazgos confirman que los efectos de una vida en violencia van más allá de los daños físicos, ya que impactan directamente en la salud mental de las mujeres que la padecen.

Finalmente, Castillo nos ofrece en el último capítulo el resultado de una investigación realizada a partir de los altos índices del consumo de alcohol en estudiantes preparatorianos de tres generaciones; nos presenta un estudio a partir de la adaptación en población mexicana del Drinking Refusal Self-Efficacy Ques-tionanire (DRSEQ), cuyas propiedades psicométricas resultaron aceptables y confirmatorias con respecto a la versión original. El cuestionario de Autoeficacia al Rechazo del Alcohol (ARB/en español) es una herramienta que permite a las instituciones educativas hacer monitoreo del nivel de consumo de alcohol y autoeficacia de sus alumnos o futuros estudiantes, para determinar cuál es el factor que más influye en los jóvenes para adoptar una conducta de consumo de alcohol: la presión social, el alivio emocional o la oportunidad en forma voluntaria de poder rechazar el consumo del alcohol.

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